MUERTE DE DON ANDRÉS BELLO
El 16 de octubre de 1865 muere en Santiago de Chile don Andrés Bello después de haberle dado a la República chilena un Código Civil y una Universidad, de la que fue Rector vitalicio desde 1843 hasta su muerte.
Andrés Bello ha sido calificado de sabio. Ningún adjetivo le queda mejor al gran humanista y jurisconsulto americano. Su obra es amplísima, didáctica y plena de conocimientos y sabiduría. Hijo de tres pueblos, supo amalgamar diversas ciencias y artes para brindarlas a sus discípulos, a sus contemporáneos, dejando una herencia imperecedera y valiosa.
Ningún otro hombre ha recibido más títulos que Bello. Por su fecunda labor, a través de Venezuela, su patria, Chile, su patria adoptiva, y Londres, se le puede llamar con autoridad pedagogo, poeta, diplomático, jurista, filólogo, filósofo, crítico, periodista y sociólogo.
Acerca de su nacimiento se han suscitado algunas discusiones. En el Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano se le considera colombiano, debido a su fecho de nacimiento: 29 de noviembre de 1781. En esta época Venezuela no era Nación y todos los que nacían en Venezuela, Ecuador y la Nueva Granada eran considerados ciudadanos colombianos. Sin embargo, Venezuela era Capitanía General y Andrés Bello, nació en Caracas, es venezolano. En un documento de fecha 9 de noviembre de 1824 se le dio el calificativo de ciudadano colombiano. El mismo Bello, en un escrito fechado en Londres el 21 de marzo de 1827, se decía colombiano. También fue llamado "chileno ilustre" y considerado como auténtico chileno, ya que durante sus treinta y cuatro años de permanencia en este país dedicó los mejores años de su vida a la enseñanza del pueblo chileno y a trabajar en beneficio del derecho de Chile.
Allí encontró amplio y fecundo campo para sus inquietudes y supo sembrar a conciencia la semilla de su inteligencia.
Su padre, Bartolomé Bello, abogado y músico, y su madre Ana López, supieron imprimir en su alma la nobleza y la belleza de carácter que lo caracterizó siempre. Uno de sus profesores fue el fraile mercenario, Cristóbal de Quesada, de quien recibió lecciones de 1atín y literatura. Obtuvo grado de bachiller en Arte el 9 de mayo de 1800. Ingresó a la Universidad a estudiar abogacía y medicina, pero ambas carreras no fueron terminadas. Bello, a pesar de la tradición paterna, nunca se sintió atraído por las leyes. Su vocación era humanista por excelencia. Desde muy joven fue un estudioso del libro de Cervantes "Don Quijote" y de las comedias de Calderón de la Barca.
Dio clases particulares, estudió por su cuento francés e inglés y se relacionó con los grandes hombres de su tiempo. Como la enseñanza era un trabajo mal remunerado ingresó a la Administración Pública. El 6 de noviembre de 1802 recibió su nombramiento como Oficial 2º de la secretaria de la Capitanía General de Venezuela, con un sueldo de 600 pesos anuales. Cinco años después el rey de España, en reconocimiento a su inteligencia y laboriosidad, le concedió el nombramiento de Comisario de Guerra. Esta era una distinción honorífica difícil de dar a un criollo, lo cual causó polémica y fue mal vista por algunos peninsulares.
Meses después fue nombrado Secretario de la Junto Central de vacuna de Caracas.
Paralelamente a sus trabajos en la Administración, escribía poemas y ensayos. Desde 1809 su fama como poeta era reconocida. Desgraciadamente la mayor parte de sus poemas de aquella época se han perdido. De aquel tiempo es su "Oda a la Vacuna". Estudió a Virgilio y Horacio.
En 1810, cuando se inició el movimiento revolucionario, fue enviado, junto a Bolívar y López, a Londres, con una misión del Gobierno Central de Venezuela. Fue su primer trabajo como diplomático y su alejamiento de la patria. Permaneció en Londres desde 1810 hasta 1820. Muchos de sus contemporáneos lo criticaron por tal actitud y lo llamaron "indiferente a los problemas patrióticos", "mal ciudadano" y hasta llegó a hablarse de traición.
Pero el ideal de Bello estaba más allá de los límites de su tierra. Él luchaba por una libertad intelectual. Más que político era humanista, pedagogo. Estando en Londres fue nombrado Secretario de la Legación Chilena, para la cual trabajó con ahínco. También fue nombrado Secretario de la legación Colombiana. Estos cargos, aparte de proporcionarles enojosas situaciones, le dieron la oportunidad de unir el pensamiento latinoamericano; de conocer a sus hombres. Forjaron su tierna sensibilidad y su superior equilibrio espiritual.
En Inglaterra se casó dos veces. Primero con María Ana Boyland, en 1815, quien lo dejó viudo, y después con Isabel Antonia Dunn, en 1824, que lo sobrevivió. La descendencia de Bello fue numerosa. Entre sus hijos hubo notable políticos, diplomáticos, escritores, artistas; un sacerdote y un rector universitario. En Londres se dedicó por entero a sus estudios predilectos: literatura castellana y filosofía. Estudió griego y tradujo a Sófocles y Eurípides. Antes de abandonar Caracas tenía terminada su "Análisis Ideológico de los tiempos de la Conjunción Castellana". Había nacido ya el humanista.
A los cincuenta años se radica definitivamente en Chile. Llegó a Valparaíso a bordo del bergantín Greciam. Su mayor tiempo lo dedicó a la docencia.
Incursionó en la vida política del país, siendo catalogado como "el consejero de la moderación de la moderación de los Ministros de estado". En su carácter de periodista discutió las más complicadas cuestiones internacionales, ya para dirigir la opinión pública de Chile, ya para dar a conocer a este pueblo cual era la línea de conducta que el gobierno se había trazado. En repetidas oportunidades los gobiernos americanos consultaron su opinión en las más árdua y difíciles cuestiones de política internacional. En 1864, por ejemplo, Estados Unidos sometió a su arbitraje un asunto pendiente con Ecuador; y en 1865 los gobiernos de Perú y Colombia hicieron algo análogo.
Poco tiempo le bastó a Bello para interiorisarse de todos los defectos de la rutina en materia de enseñanza. Fue el pionero de las innovaciones en este terreno.
En Santiago tuvo la oportunidad de relacionarse con los más famosos hombres de letras de su tiempo. Fue amigo de Sarmiento, argentino, exilado en Chile; de Vicuña Mackena, historiador y ensayista chileno; Barros Arenas, historiador chileno; Diego Portales, eminente político chileno; etc. Chile siempre considero a Bello como un hijo de su tierra. Desempeño importantes cargos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y fue Senador de la República. Su obra más grandiosa, como jurisconsulto, fue haber sido Legislador de Chile.
Su Patria adoptiva, donde murió el 15 de octubre de 1865 , rindió sentido homenaje a la figura latinoamericana más brillante del siglo. Sus exequias fueron costeadas por el Gobierno de Chile. Sus restos bajaron al suelo chileno que tanto amó. Aún después de su muerte siguió en pleno contacto con el pueblo que lo acogió como hijo predilecto y lo llamó Libertador de las Artes Americanas.
En 1872 el gobierno de Chile publicó una edición completa de sus obras (inéditas y publicadas), lo cual ha tenido ediciones sucesivas, ya difundidos por el mundo entero.
Por suscripción popular, se erigió uno estatua a su memoria, en el frontis del Congreso chileno. Una plaza de Santiago lleva su nombre. También una avenida. En la puerta principal de la casa central de la Universidad de Chile, en Santiago, una estatua "Simbolizando al humanista" luce imponente en una de las principales arterias de la capital.
Venezuela honra su memoria a cada instante. También Caracas tiene una Plaza Andrés Bello, una avenida Principal, y Universidad. El óleo que se encuentra en 1a Biblioteca Nacional fue obsequiado por el gobierno chileno al gobierno venezolano. Andrés Bello es, quizás, el puente más fuerte e indisoluble, de amistad y espiritualidad, que ha unido y seguirá uniendo a ambos pueblos.